empresa familiar

La empresa familiar es una de las grandes formas de generación y gestión del patrimonio familiar. En ella se conjugan dos de las grandes células de cualquier sociedad humana, la familia y la unidad de producción. En el estudio de las mismas intervienen dos factores principales: complejidad familiar y la complejidad operativa, que han de tenerse en consideración siempre con una atención al enfoque psicológico. Es interesante que mientras que la psicología tiene que estar siempre presente en cualquier grupo humano, con más razón en la empresa familiar al ser lugar de encuentro común del desarrollo profesional y familiar de sus miembros. A continuación y para iniciar una serie de artículos sobre la misma nos centraremos en cuatro de los grandes tipos de empresa familiar que pueden encontrarse:

El primero de los mismos es el conocido como modelo emperador. Como puede intuirse se trata de un modelo en el que prima una persona dentro de la estructura de la empresa. Esta figura omnipotente coincide normalmente con el fundador de la empresa familiar que ejerce como líder y unión de toda la familia y la empresa. Dentro del modelo emperador la propiedad y la gestión están unidas íntimamente y se apuesta por un bajo nivel de institucionalización. Normalmente se trata de empresas con un tamaño mediano o grande. El principal reto de este modelo puede identificarse con el momento de la sucesión ya que es un modelo que resulta de difícil repetición en generaciones posteriores.

En segundo lugar recogemos el modelo equipo familiar, que es aquel en el que varios miembros de una familia extensa operan un negocio identificándose cada uno de ellos con un aspecto específico de la gestión del mismo. Esta tipología de empresa familiar suele estar relacionada con empresas de tamaño pequeño y mediano ya que exige una vinculación estrecha de sus miembros para asegurar la buena marcha del negocio.

En el caso de la familia profesional, el modelo supone otra vuelta de tuerca en la diferenciación entre gestión y familia. Resultando en una contraposición al modelo emperador permitir la implicación en la gestión de aquellos miembros de la familia que por sus intereses y capacidades profesionales puedan ejercer las funciones de gestión. Este tipo de empresa familiar tiene como principal reto la búsqueda continua de perfiles familiares adecuados para

Finalmente presentamos el modelo de empresa familiar denominado grupo de inversión familiar. Este tipo de empresa familiar consiste principalmente en una familia que realiza inversiones conjuntas sin implicación directa en la gestión de las mismas. En este modelo la familia invierte de forma conjunta por afinidad, así como por otros motivos, como mayor agregación de la inversión y mayor tamaño de la misma, externalizando en muchos casos la gestión patrimonial.

Para concluir con este primer acercamiento a la empresa familiar y la gestión de patrimonios familiares, observamos que cada uno de los modelos que hemos referido ofrece una serie de características que pueden ayudar a comprender mejor la empresa familiar así como hacer frente a los retos propios de las mismas como la implantación de protocolos familiares,  la sucesión o la dicotomía familia – gestión.

Manuel Azpeitia

Consultor