El riesgo de la comisión de un delito es precisamente la razón de ser de los sistemas de prevención penal, por lo tanto, el análisis del riesgo tiene una importancia excepcional. Para esto existen distintos métodos que a continuación iremos desgranando.

El primer método de análisis del riesgo es el que surge de la evaluación de la actividad de los distintos departamentos de la empresa. El riesgo penal ha de ser estudiado en todo caso para todas las áreas existentes. Por ejemplo, en el caso de una empresa del sector de la gestión de residuos, debemos evaluar el riesgo de delitos que puede existir tanto en el proceso de almacenaje de la empresa como en los departamentos de recursos humanos, contabilidad, etc.

El binomio que aparece en este método de análisis del riesgo desde las distintas áreas de la empresa es muy claro: función-responsabilidad. Resulta bastante evidente que en el caso de algunos departamentos funcionales como es el caso de auditoría interna, el riesgo es  mayor por la responsabilidad designada que por las funciones que desarrollan. Por el contrario, en los departamentos de procesamiento de residuos la exposición mayor al riesgo viene dada por la función y no por la responsabilidad.

En cuanto al segundo método para el análisis del riesgo, se trata de una aproximación más sistemática. Consiste en la evaluación de la probabilidad de que se cometan cada uno de los delitos para los que el Código Penal prevé que puedan ser responsables las personas jurídicas. En este procedimiento se considera a la empresa como un ente único con una actividad agregada, teniendo en cuenta todas sus posibilidades y realidades, para que el análisis sea completo. Para cada uno de estos delitos que se han de revisar, debemos cuantificar el riesgo mediante criterios que darán lugar a un nivel exacto de riesgo que será la base para aplicar posteriormente un tratamiento concreto sobre el mismo.

La gran importancia del análisis de riesgo reside en que del mismo se deriva el resto de tratamientos del modelo de gestión de riesgos penales de la empresa, tal y como está contemplado en el artículo 31 bis 5 del Código Penal, independientemente de que nos acojamos a un método u otro.

Recuerda que este análisis es el primer paso para la elaboración del modelo que podrá eximir de responsabilidad penal a la persona jurídica y evitar problemas a la empresa, así que merece la pena prestarle la debida atención.

Manuel de Azpeitia
Consultor de Riesgo y Cumplimiento