Con la entrada en vigor del Real Decreto 427/2017, de 28 de abril, por el que se regula el régimen jurídico de control interno en las entidades del Sector Público Local (RCI), se abre la posibilidad de colaboración entre los órganos de control público y los auditores privados.

En aplicación del RCI se distinguen las siguientes modalidades de control:

El art 34 de RCI recoge la posibilidad de colaboración de los auditores privados en las auditorías, donde contamos con gran experiencia tanto en sociedades mercantiles como en sociedades públicas, pero,

¿y el control financiero permanente y de subvenciones?

No podemos obviar que las materias objeto de trabajo son diferentes en el ámbito público y privado, sin embargo, contamos con gran experiencia, que puede servir de apoyo de forma muy significativa; pudiendo aportar, técnicas de auditoría tales como análisis, investigación, observación, diversas pruebas de cumplimiento, tratamiento de gran volumen de datos. El RCI con la expresión con medios propios o externos”, deja abierta la posibilidad de otras formas de colaboración del auditor privado, pudiendo prestar apoyo entre otras en las siguientes áreas, no regladas de forma expresa por el RCI:

Hoy en día, la auditoría va más allá de un enfoque puramente fiscalizador, se trata de un servicio de valor añadido en las fases de planificación, ejecución y conclusiones y de sus ámbitos de actuación. En España, existe una importante red y tejido de servicios profesionales de auditoría de elevadísimo nivel que debería ser aprovechada por el Sector Público.

 

Raquel Vega

Departamento de Auditoría