La diversidad de género en los consejos de administración ha aumentado en los últimos años en España, aunque estas cifras siguen siendo inferiores a la media europea.

diversidad de género en los consejos de administración

En el año 2010 el número de mujeres en los consejos de las grandes empresas cotizadas era de un 10,56% y en febrero de este año aumentó hasta lograr un 20,31%. Sin embargo, este porcentaje está bastante lejos del 30% recomendado por parte de la CNMV para el año 2020 en su Código de Buen Gobierno del año 2015 e incluso de la media europea que se encuentra en un 23,9 %. Estos resultados demuestran que aún queda mucho por hacer tanto para cumplir con lo recomendado como para competir en el ámbito europeo.

Avances normativos y recomendaciones en España

En los últimos años ha habido una serie de avances normativos en materia de acceso de las mujeres en los consejos de administración:

  1. En la modificación de la Ley de Sociedades de Capital (LSC) de 2014 en su artículo 529 bis se estableció que el consejo de administración debía garantizar un procedimiento de selección de sus miembros en el que se facilitara la diversidad de género en los consejos de administración y la selección de consejeras.
  2. En el Código de Buen Gobierno de la CNMV en su recomendación 14 se incluyó que las empresas aprobasen una política de selección de sus consejeros en que se favoreciese a las mujeres y que el número de consejeras constituyese para el 2020 el 30% del total de los miembros.
  3. En la nueva Ley de Información No Financiera y Diversidad la cual procede a modificar el artículo 540 de la LSC obliga a que en el informe anual del gobierno corporativo las empresas describan su política de diversidad relativa a su consejo. Dentro de esta política se incluirán las medidas adoptadas con el fin de lograr una representación proporcionada de hombres y mujeres. En el caso de que esta política no se aplicase, la empresa deberá explicar las razones por las que no cuenta con la misma.

Estos avances normativos son un reflejo de unas nuevas necesidades de liderazgo en las compañías que demanda la sociedad. Puesto que, se ha demostrado que la inclusión de mujeres en posiciones de liderazgo aumentan su rentabilidad, margen de beneficios, la atracción y retención del talento, la mejora en las estrategias de liderazgo e innovación y una mejor resolución de los problemas.

A pesar de estas ventajas que se han podido observar siguen siendo necesarias políticas que promocionen a la mujer en puestos de responsabilidad, ya que aún persiste la necesidad de un cambio cultural en las empresas y de un mayor compromiso por las mismas en incorporar a las mujeres en igualdad de condiciones en puestos directivos generando así una diversidad de género en los consejos de administración.

Alba Fuentes

Consultora RSC