derecho de separación de socios

2018 será el primer año en que se podrá ejercer la nueva causa del derecho de separación de socios.

Retomamos los artículos sobre distintos aspectos del derecho mercantil, en este caso vamos a hablar del tan traído y llevado artículo 348 bis de la Ley de Sociedades de Capital. Es un ejemplo de la capilaridad existente entre la situación económica y el derecho y el impacto que en ambas direcciones pueden generar uno y otro.

El origen de la cuestión que vamos a esbozar lo encontramos en la reforma operada en 2011 mediante la aprobación de la Ley 25/2011, de 1 de agosto, de reforma parcial de la Ley de Sociedades de Capital. Por medio de la misma se introdujo este artículo sobre el derecho de separación de socios y con él, una nueva causa para su ejercicio, que se añadía a las que ya existían. Mediante una disposición transitoria de la Ley 1/2012, de 22 de junio se suspendió la aplicación del artículo hasta el 31 de diciembre de 2014. Esta primera suspensión se ve repetida por otra suspensión operada mediante la disposición final primera del Real Decreto-ley 11/2014, de 5 de septiembre. Esta serie de suspensiones del artículo fueron acordadas debido a la malhadada situación económica que sufría España. Nos preguntaremos cual es el motivo de que esta causa de separación del socio fuese económicamente tan lesiva para la sociedad; intentaremos responderlo a continuación.

La nueva causa añadida por el artículo para el ejercicio del derecho de separación de socios se refería a aquellos casos en que la Junta General no acordase el reparto de un dividendo, consistente como mínimo en un tercio de los beneficios propios de la explotación del objeto social conseguidos en el ejercicio anterior; y podrían hacer uso de este derecho aquellos socios que hubieran votado favorablemente al reparto de dividendos. Adicionalmente, esta facultad podría aplicarse siempre que la sociedad llevara al menos cinco años inscrita en el Registro mercantil.

Esta nueva causa suponía un adelanto y una mejora en lo relativo al derecho de separación de socios, al posibilitar la salida de aquellos socios que no estuvieran conformes con la estrategia en materia de dividendos de la sociedad. No obstante, la realidad es que, por un criterio de oportunidad, se decidió que el mantener en vigor la cláusula en los años más duros de la crisis podría conllevar el fracaso económico de muchas de las pequeñas y medianas empresas claves para el tejido económico e industrial.

Queda ahora en mano de los órganos judiciales el solventar las distintas disputas que puedan producirse por la aplicación de este artículo sobre el derechos de separación de socios. Especialmente interesante será la definición que estos hagan de los denominados beneficios propios de la explotación del objeto social. Esperemos que todas las cuestiones se resuelvan de la forma más rápida posible para que podamos contar con cierto grado de seguridad jurídica al respecto.

Manuel Azpeitia

Abogado – Corporate & Compliance