De la reciente presentación del proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2016 se desprende que el Gobierno tiene previsto aumentar sus esfuerzos económicos para reforzar la lucha contra el fraude y el blanqueo de capitales, lo que supondrá para el próximo ejercicio un incremento considerable de inspecciones por parte de la Agencia Tributaria y del Banco de España.

Tras varios años sin cambios en la plantilla del SEPBLAC (Servio Ejecutivo de Prevención del Blanqueo de Capitales), para el año próximo se prevé un incremento de más del 40% del equipo de la unidad de inteligencia financiera especializada en prevención y persecución del blanqueo de capitales.  Este respaldo permitirá al Banco de España incrementar su capacidad para la puesta en marcha de inspecciones a los sujetos obligados, que deberán ponerse al día lo antes posible y cumplir con la normativa vigente implantando sistemas de prevención de blanqueo de capitales y de financiación del terrorismo, si no quieren ver daños sus bolsillos y su reputación.

Por otro lado, este aumento en plantilla también permitirá, teóricamente, agilizar los procedimientos de análisis e investigación de operaciones sospechosas y mejorar el soporte de consulta al sujeto obligado y experto externo.

Por su lado, la Agencia Tributaria, sin existir cambios en la plantilla del fisco, tiene establecidos ambiciosos objetivos de actuación contra los contribuyentes, con especial hincapié en la recuperación de cuotas defraudadas, revisión de aplazamientos con fines fraudulentos y supervisiones “con lupa” sobre las declaraciones de IRPF y despatrimonialización de sociedades, entre otras.

Estas actuaciones ya comenzaron a finales del año pasado en diversos sectores, destacando el de private equity, en el que Hacienda ha encontrado  “la punta del ovillo del que tirar” para evitar que el sector financiero eluda el pago de impuestos a través de sociedades con estructuras fiscales que favorezcan la reducción de la cuota a ingresar a Hacienda.

Con este panorama, Hacienda se está “frotando las manos” previendo ingresar más de 9 millones de € en sus arcas y el Gobierno más de 17 millones de € por la gestión recaudatoria de la primera.

Por lo que en definitiva, y viendo las intenciones del Estado para el año 2016, sin necesidad de alarmarnos demasiado pero sin “dormir profundo”,  deberemos ir poniéndonos al día en nuestras obligaciones e intentar cumplir, en la medida de nuestras posibilidades, con los que nos es de aplicación y pensar que este será nuestro día a día si queremos asegurar nuestra sostenibilidad futura.

Raquel Hernáez Ruiz
Directora