Los Códigos de Conducta no deben ser declaraciones de intenciones ni reglamentos internos, si no marcos de referencia que muestran el compromiso de la Dirección con la Responsabilidad Social Empresarial, dado que este documento es responsabilidad del escalón más alto de la organización. En este artículo ampliamos nuestro repaso a las diversas herramientas que sustentan la implantación de modelos de Responsabilidad Social Empresarial con un vistazo a los Códigos de Conducta.

Dichos Códigos detallan la manera en que la Dirección de una organización espera que actúen todos los miembros de la misma, y qué es la RSE sino comprometerse a hacer las cosas de cierta forma. Por ejemplo, este documento determinará el comportamiento deseado en relación con los grupos de interés, como puede ser la colaboración con los compañeros de trabajo o la transparencia en el trato con los clientes.

¿Por qué tener un Código de Conducta?

  • El sentido común no existe. Tener unos principios establecidos evita la discrecionalidad a la hora de tomar decisiones en el seno de la entidad.
  • Refuerzo de la identidad. La reputación y la marca de una empresa la crean sus profesionales con sus actuaciones; actuaciones que seguirán las pautas comunes fijadas en los Códigos de Conducta, consolidando así una identidad única.
  • Demanda social de estándares de comportamiento.
  • Confianza interna y externa. Con estos documentos mejoran incluso las relaciones entre los diversos grupos relacionados con la empresa, tanto internos como externos.

Para beneficiarnos de los resultados positivos de tener un Código debemos incluir algunas partes fundamentales, pero sobre todo, asegurarnos de que el contenido sea específico a la casuística de nuestra organización y coherente con su filosofía. La estructura básica tendría al menos los siguientes apartados:

  1. Introducción, en muchos casos expuesto como declaración de la Dirección
  2. Misión y visión de la organización
  3. Objetivo y ámbito de aplicación del Código
  4. Funcionamiento del Código (responsabilidades, seguimiento, interpretación, acceso…)
  5. Valores o principios de actuación:

Este es el núcleo de los Códigos de Conducta y puede incluir respuesta a temas como los conflictos de interés, el cumplimiento normativo, la protección de datos y bienes, etc. Además, se deben detallar reglas o pautas a seguir en determinadas situaciones.

  1. Sistema disciplinario para casos de incumplimiento
  2. Canal de denuncias y procedimiento de resolución

Por último, para que el marco de referencia creado sea efectivo, se debe comunicar y distribuir a todo el personal de la organización, incluyendo, si necesario, formación al respecto.

En definitiva, no empieces la casa por el tejado; los Códigos de Conducta son una base sólida para la gestión responsable en cualquier organización.

Andrea Duque Pérez
Responsable RSE