Lo que hasta ahora había sido la guía internacional más utilizada del mundo para la elaboración de informes de responsabilidad social corporativa, con más de 9.900 usuarios y 24.830 informes de Global Reporting Initiative, se consolida como un estándar que pretende facilitar la comparabilidad y la calidad de la información sobre sostenibilidad publicada por las diferentes entidades alrededor del mundo. Este referente se publica en un momento crítico para los informes de RSC, dado que la Directiva Europea de información no financiera obliga con el comienzo de 2017 a determinadas empresas a comunicar sus estrategias e impactos “extra financieros”.

El estándar del Global Reporting Initiative, como metodología para la presentación de los impactos y las estrategias de las organizaciones por el desarrollo sostenible, contiene varios módulos independientes para ser utilizados como conjunto. Concretamente el módulo 101 Foundations constituye las bases del estándar donde describe los principios de GRI y cómo se utiliza el mismo para los informes de sostenibilidad. El módulo 102 General Disclosures, incluye la presentación de datos generales de la empresa, explicaciones sobre su cadena de valor, además de los principios y protocolos de ética, gobierno corporativo y la relación con los grupos de interés. El último módulo de la parte Universalmente aplicable, 103 Management Approach, se refiere a los aspectos materiales y el alcance y enfoque de la estrategia de gestión de los diversos riesgos de sostenibilidad de la entidad. Los módulos específicos son el 200, 300 y 400, que contienen los aspectos e indicadores ya contemplados en la guía G4, para los ámbitos económico, medioambiental y social respectivamente.

La hasta ahora, guía del Global Reporting Initiative en su última versión G4 de 2013, desarrollaba un enfoque sobre la materialidad de los aspectos de RSC que invitaba a la empresa a centrar sus esfuerzos en las áreas de mayor relevancia. Dicha perspectiva se mantiene en el nuevo estándar junto con la mayor parte del contenido de la guía, modificando solamente algunos términos y la estructura general. Sin embargo, se amplían las obligaciones de transparencia sobre los impactos y la gestión de la cadena de valor así como la responsabilidad sobre los productos.

Parece que el Global Reporting Initiative ha conseguido satisfacer la necesidad ya acuciante de un estándar internacional común para la elaboración de informes de sostenibilidad. Queda por confirmar, no obstante, si es tan generalmente aceptado como se plantea.

Andrea Duque Pérez
Responsable RSE