¿Cada vez le resulta más difícil retener a los buenos profesionales? ¿Parece que cuesta más mantener sus productos en el mercado y que resulten atractivos? Puede que esté pasando por el “efecto millennials”.

La inadecuada adaptación a ésta generación tanto de consumidores como de empleados, puede suponer un riesgo importante de mercado y sostenibilidad para la empresa. La generación Y consumirá en 2017 un 50% de los productos del mercado, y sus ingresos pasarán a la generación de los “baby boomers” de los 60 en el 2018. Es por ello que las entidades debe conocer este perfil, que entre otras cosas, valora altamente la responsabilidad social de las empresas.

Según diversas encuestas, los llamados millennials son consumidores con una fuerte conciencia de la responsabilidad social, muy hábiles en el uso de las tecnologías, altamente influenciados por la opinión de familiares y amigos, y que además compran mayor cantidad de productos que otras generaciones más mayores.

Los nacidos entre 1980 y 1999 valoran los esfuerzos sociales y medioambientales de las empresas tanto que un 91% cambiaría su compra a otra marca si estuviese asociada con una buena causa, o por el contrario dejaría de comprar una marca de la cual se conociesen prácticas poco éticas, en un 88% de los casos[i]. El 93% de los jóvenes perciben como mejores empresas a aquellas que tienen iniciativas de responsabilidad social, y que el éxito empresarial radica en la sostenibilidad a largo plazo vs. la maximización del beneficio a corto plazo.

Asimismo, la generación del Milenio tiene muy en cuenta la reputación de la empresa y en un 70-80% persiguen la alineación con los valores de la organización a la hora de buscar trabajo, optando preferentemente por entidades que fomentan la responsabilidad social. Son generalmente profesionales con carácter emprendedor, bien formados y exigentes con la empresa, pero que se comprometen, igual que en el consumo, con aquellas marcas que consideran “buenas”. Más allá, esta generación pide oportunidades de liderazgo, dado que un 71% considera que su actual empresa no le está ayudando a desarrollar esta habilidad[ii].

Lo que hace de esta generación un mayor reto es su uso de las redes sociales, que asciende a una media de 5,4 horas al día.  Al mismo tiempo, los milenarios tienen un alto nivel de influencia sobre sus compañeros y amigos, de hecho un 25% deja de consumir una marca si sus amigos no la tienen en buena estima. Un 38% de los jóvenes afirma que comparte mensajes con información positiva sobre las marcas, mientras que un 26% comparte los datos negativos.

El contexto de la empresa se hace complejo pues tendrá que encontrar un equilibrio entre varias generaciones con diferentes necesidades. Sin embargo, el común denominador será la responsabilidad social, tanto en el concepto interno de gestión, que asegure la retención del mejor talento, como en las acciones externas para la mejora de las cifras de ventas. La empresa que quiera tener su posición asegurada en el futuro próximo tiene no sólo que hacer las cosas bien sino transmitirlas a todos los niveles.

Andrea Duque Pérez
Responsable RSE

 

[i] 2015 Cone Communications Millennial CSR Study

[ii] The 2016 Deloitte Millennial Survey