Consumidores, clientes y administraciones públicas empujan las tendencias empresariales en materia de sostenibilidad

Un 73% de los consumidores españoles toman decisiones de compra guiándose por motivos éticos o de sostenibilidad, según un reciente estudio de la OCU. En términos generales están convencidos de que sus decisiones de consumo son una herramienta muy potente para cambiar el mundo.

Al mismo tiempo, las grandes corporaciones y multinacionales, siendo coherentes con lo que les demandan sus grupos de interés, priorizan cada vez más los criterios sociales y medioambientales en sus cadenas de valor.

En este contexto, las Pequeñas y Medianas empresas se encuentran ante una situación en la que apostar por la sostenibilidad es un imperativo de supervivencia. Quienes no sean capaces de evolucionar y adaptarse a este escenario estarán destinadas a desaparecer.

Las 169 metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son un elemento estratégico que facilita la adaptación de las PYMES a las demandas de la sociedad actual.  Incluidas en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, se definen como “un plan de acción en favor de las personas, el planeta y la prosperidad”, adoptado por la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU) en septiembre de 2015.

A través de esta agenda se han identificado los temas que con mayor urgencia se deben atender. Comunicar los compromisos y logros relacionados a estos objetivos es sencillo gracias a la diversidad de recursos, plataformas y medios que están a disposición de cualquiera que quiera involucrarse con la Agenda 2030.

Nuevas ventajas competitivas

Todos los actores sociales tienen un papel que jugar en la consecución de estas metas. Para el sector empresarial es una enorme oportunidad de generar valor compartido para la sociedad generando valor para el negocio.

Involucrarse plenamente con los ODS puede orientar los esfuerzos de las empresas en temas de innovación, generación de nuevos modelos de negocio y dar lugar a nuevas ventajas competitivas para sus productos y servicios. Implicarse con los ODS e integrarlos en las estrategias de la empresa es una manera efectiva para aumentar la confianza tanto frente a consumidores como clientes y proveedores.

Una estrategia empresarial ligada a los ODS entonces facilita la mejora del diálogo con sus grupos de interés dado que los 17 objetivos dan respuesta a los temas más relevantes para la sociedad actual.

Oportunidades de financiación

Adicionalmente, existen actualmente diversas oportunidades en relación a financiación. Estar involucrado con los ODS podría permitir atraer inversión y recursos tanto de actores públicos como privados, cuyo objetivo es impulsar el cumplimiento de estas metas.  Por ejemplo, diversas entidades financieras han lanzado bonos verdes y bonos sociales alineados con la Agenda 2030.

También el sector público ha empezado a valorar con mayor relevancia los aspectos relacionados con la sostenibilidad.  Como ejemplo de ello, la ley 9/2017 de 8 de noviembre, de Contratos del Sector Público establece criterios medioambientales y sociales para la adjudicación de contratos. A través de una estrategia ODS las empresas pueden asegurar cumplir con estos criterios.

Atraer talento y lograr una mejora continua

Trabajar sobre el marco de los ODS permite por otra parte a las empresas incluir la mejora continua como práctica habitual de la empresa. Dado que los objetivos están desarrollados de manera que permitan identificar metas, siempre es posible ajustar las estrategias según se van alcanzando hitos.

En relación a los trabajadores, está demostrado que las personas, especialmente las generaciones “Y” y “Z”, se preocupan mucho más por el impacto de su trabajo en el mundo.  Utilizar los ODS como una manera de visibilizar las contribuciones de la empresa en su entorno, puede servir como estrategia para incrementar la motivación de los colaboradores actuales y atraer talento joven.

En resumen, al interior de la empresa lo más destacable es que los ODS ofrecen un marco flexible sobre cual orientar los esfuerzos de sostenibilidad de forma clara, medible y realista. Lejos de convertir la gestión de la sostenibilidad en un proyecto inabarcable, permiten dirigir y concentrar los esfuerzos de manera efectiva cuando se eligen aquellos ODS que la empresa deberá priorizar.

Joyce Bruce

Departamento RSC